Instituto de Wu Shu Gong Fu Loto Blanco en Wu Dang Shan, China – Parte 2 – Primer día de entrenamiento

Primer día de entrenamiento en la Escuela Wu Dang Long Men del Shi Fu Wang Xing Qin

Shi Fu Wang corrigiendo Duan Da Yi Lu

Al llegar a la escuela y luego de una charla con Shi Fu Wang sobre lo que quería aprender en mi estancia, su hija, Wang Ming me dio a conocer los horarios de entrenamiento.
El primer horario era cerca de las 4.30 de la mañana, con los niños. Así que mi primer entrenamiento fue a esa hora del día siguiente. El grupo de infantiles estaba comprendido por alumnos cuyas edades iban de los 5 y 15 años. Ellos practicaban guiados por el alumno mayor del grupo. Llevaban a cabo un entrenamiento bastante intensivo. Estaban divididos en dos grupos: uno trabajaba posturas estáticas durante un largo tiempo; el otro grupo trabajaba posturas, y ejercicios de musculación y fuerza con ladrillos, las clásicas pesas de piedra. Yo hice un calentamiento como ya sabía y luego un estiramiento para poder ponerme en onda. A las 6 am sonó el silbato para el desayuno que consistió en una rica sopa de fideos con tofu y verdeo. Luego a las 8 am sonó nuevamente el silbato y a continuar con el entrenamiento, ya con los adultos.

Patio de entrenamiento
Elementos de entrenamiento para fuerza

 

Luego de la formación de dos filas y el saludo inicial comenzábamos a trotar alrededor del patio. El patio era un poco más grande que 2 canchas de básquet, le dimos 12 vueltas, sonó el silbato y a elongar en las barras que se encontraban en los costados. Después del estiramiento, también bastante intensivo, comenzó el clásico Ji Beng Gong; todas las patadas ya conocidas, saltos de todo tipo, piques varios, etc. El Shi fu Wang mostraba el movimiento a seguir y nosotros pasábamos en fila. Movimientos de Gong fu de Wu dang, de Xing Yi y Tai ji. El entrenamiento de Ji Beng Gong duró una hora y media. Descanso de media hora y a entrenar formas. Se me acerco la entrenadora Wang E y comenzó a enseñarme los primeros pasos del Dao Gong Shi Bu (10 pasos taoístas). Me costó mucho al principio ya que la respiración y el uso de Dan Tian era fundamental para hacerlo bien. Mucho trabajo de Qi. Otra hora y media, aproximadamente, sólo con el primer paso. Y sonó el silbato para el almuerzo. Siempre antes de cada comida se hacía una formación marcial y luego la entrenadora o el entrenador a cargo daban la orden de ingresar al comedor. Cada uno con su cuenco vacío y su par de palillos. Se hacía una fila bien ordenada y cada uno se servía su porción de arroz, luego, por una ventana que daba a la cocina, la cocinera añadía varias cucharadas grandes del agregado y lo que le daba el sabor al arroz. Ese día nos tocó arroz con apio, verdeo, coliflor, tofu y tres pequeños trozos de carne. La comida era bastante picante pero muy sabrosa.

Almorzando en la habitación
Algunas provisiones de la almacén

 

La siguiente clase de entrenamiento comenzaba a las 14 hs así que aproveché el tiempo de descanso y me crucé a una pequeña almacén fuera de la escuela y me compre 24 botellas de 1/2 litro de agua para poder bajar el picante y calmar la sed durante los entrenamientos siguientes. Los niños aprovechaban ese tiempo de descanso para lavar sus zapatillas, sus ropas y acomodar sus habitaciones.
14.00 hs otra vez silbato, formación y a trotar otras 12 vueltas. Calentamiento de articulaciones y 3 vueltas más con los brazos extendidos y un ladrillo en cada mano. Al concluir las vueltas, trabajo en Ma Bu y ejecución de 200 puños rectos con un ladrillo en cada mano, ma bu con un ladrillo en cada pierna y a mantener la posición, ma bu y levantar el ladrillo por encima de la cabeza, du li bu con ladrillo en la pierna elevada y formar círculo con brazos tipo abrazar el árbol, posición ancho de hombros y elevar los brazos a los lados y delante y atrás, siempre con un ladrillo en cada mano por supuesto. Último ejercicio en Ma bu y 100 golpes de puño con ladrillos y 50 sin ¡¡qué salían como balas!

Barra para estiramientos
Salón de práctica para los días de lluvia o Sanda los domingos

Ya con los brazos bastantes agotados llegó el trabajo en pareja, endurecimiento de antebrazos. Me pusieron a trabajar con un chino más joven que yo pero muy flaco que trotaba con un chaleco con barras de lastre que en total sumaban 20 kilos, y que en los momentos de descanso solía golpear árboles con sus antebrazos. En ese momento me di cuenta que la intención era aleccionar al estudiante nuevo, pero aguanté hasta el final. 15.30 sonó el silbato nos saludamos y toco mis brazos riendo y dijo algo que obviamente no entendí. ¿Mis brazos?… ¡¡¡destruidos!!! ¡¡Pero les aseguro que los de él también!! 16:30 silbato y a practicar formas, se acercó Wang E y continuó enseñándome los 10 pasos taoístas. 17:30 silbato y a prepararse para la cena que comenzaba a las 18 hs. ¿El menú? arroz con tofu y unas raíces de loto y algo más que no supe y ni pregunté. 20: 30 hs práctica libre. Luego intercambio de risas, charlas con mis compañeros una buena ducha y a la cama.

Mi brazo en el primer día de entrenamiento

 

Así fue mi primer día de entrenamiento en china, desbordaba de felicidad, pensaba en los míos que me ayudaron a cumplir mi sueño y que estaban tan lejos y la imagen de sus rostros se convertía en mi inspiración y fuerza para seguir practicando duro.

 

 

 

 

 

 

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