LOTO BLANCO EN LAS YUNGAS DE JUJUY

Desde hace años estoy yendo a la ciudad de Libertador General San Martín en Jujuy al pie de los hermosos cerros de las Yungas Jujeñas, un ecosistema de selva, ríos, montañas y especies animales en una biodiversidad privilegiada.

Un amigo, Fernando Ortiz, es párroco en esta ciudad, y con él, otros y otras venimos haciendo un camino, aquí en Buenos Aires y allá que intenta integrar la espiritualidad, la vida sana, el encuentro con el silencio y aprender a parar en el ritmo de esta vida tan acelerada y difícil que nos toca vivir y que, muchas veces nos fragmenta y así ayudar a integrarnos como personas.

Después de hacer nosotros mismos varias experiencias, hace tres años iniciamos un espacio donde ofrecer ejercicios básicos de Tai Ji y Qi Gong. Durante una semana, de lunes a viernes, abrimos dos horarios, a las 7 de la mañana y a las 21, teniendo en cuenta las posibilidades de la gente que trabaja.

Las personas que participan son empleados, amas de casa, médicos, directores de secundariala, operadores sociales que trabajan con adictos, profesionales, jóvenes, adultos y adultos mayores. Este año fueron en total 35 e hicimos las prácticas en la sede parroquial y en una escuela técnica, en dos puntos distantes de la ciudad.

Al comenzar la práctica presento estos espacios como una extensión de la actividad de nuestra escuela Loto Blanco y de lo aprendido junto a nuestro maestro Maximiliano Mazitelli. En cinco días, a una hora por día, propongo un ejercicio de Qi Gong que se pueda aprender fácilmente (Shi ba shi tai ji qi gong) y ejercicios básicos de Tai Ji (ye ma fenzong, louxi aubu, yun shou, pasos básicos) para que puedan acercarse a esta disciplina y, al menos practicar el comienzo de una forma. Finalmente alguna posición estática y de meditación.

Estamos pensando, para los muy interesados que participan todos los años ofrecer un segundo nivel para que puedan aprender, por ejemplo, la forma 8 de Tai ji de la familia Yang.

Es muy grande el interés que despierta nuestra práctica. Lo he comprobado al hacerlo, por ejemplo, con maestras de escuela, y también en el contexto de retiros espirituales, en monasterios, y con otros grupos interesados, tanto aquí en Buenos Aires como otros lugares del país.

Nuestra vida actual necesita estas experiencias que ayuden a armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu. Y en estos tiempos de tanta confrontación a escala mundial, vivir estos espacios donde es posible poner en diálogo pacífico las tradiciones y sabidurías de oriente y occidente.

Fernando Rey
Instructor
Instituto de Wushu Gong Fu Loto Blanco

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